Los psicólogos usamos distintos enfoques – o perspectivas – para entender el comportamiento, pensamiento y emoción humana. No existe uno que sea “mejor” que otro; más bien cada uno hace énfasis en diferentes aspectos de lo que nos hace personas. Hay terapeutas que se centran en un enfoque de manera estricta mientras que hay otros que combinan técnicas y estrategias para lograr mejoría en sus pacientes.

De manera breve les quiero mencionar las más importantes. Usemos un mismo caso para ejemplificar y facilitar la comprensión.

Ana es un chica que atiende a consulta porque sufre de ataques de pánico.

1. Conductismo: Se enfoca en la conducta de las personas y cómo ésta es afectada por el ambiente. Nace del deseo de una psicología basada en hechos observables y medibles. Da énfasis en el presente.

Un terapeuta conductista dedicaría mucho tiempo a entender el antes inmediato, durante y después de los ataques de pánico de Ana. Se preguntaría: ¿qué en el ambiente dispara y/o mantiene esta conducta maladaptativa (los ataques). El tratamiento sería centrado en el manejo de esas variables

2. Psicoanálisis: Enfocada en el inconsciente. El ser humano es afectado por factores internos y, en muchas ocasiones, por conflictos entre sus distintas partes (ello-yo-superyo). De manera simplificada, el ello quiere satisfacer nuestros instintos mas primitivos mientras que el superyo quiere ser moral y ético (socialmente correcto). El yo busca el balance entre ambos lo que causa conflicto. Da importancia a experiencias en el pasado.

El terapeuta buscaría qué conflictos internos batalla Ana. También dedicaría mucho tiempo a conocer su pasado y qué situaciones le han llevado a desarrollar la conducta maladaptativa. Se aseguraría que Ana tomara conciencia de estos conflictos internos – con raíz en el pasado muchas veces – de los cuales ella misma no es consciente.

3. Humanista: Enfocado en la capacidad humana de poder escoger y tomar sus propias decisiones. Enfatiza la búsqueda de autorealización.

El terapueta se centraría en el establecimiento de metas para Ana – a corto y largo plazo. Preguntaría a Ana qué quiere ella de la vida y guiaría para que ella camine hacia ello.

4. Cognitivo: Enfocado en procesos mentales que usa el ser humano para entender y transformar información. Da importancia a representaciones mentales que hacemos para entender el mundo.

El terapeuta exploraría con Ana cuáles son los pensamientos que ella tiene antes, durante y después de los ataques de pánico. Se preguntaría de qué manera ella lo interpreta y la terapia se centraría en que ella aprende formas de atención, pensamiento y memoria más adaptativos.

5. Socio-cultural: Tal como indica el nombre, se enfoca en cómo nuestra cultura y la sociedad que nos rodea afecta nuestra forma de ser y nuestra forma de interpretar las conductas de otros.

¿Qué valores o creencias en nuestra sociedad hacen que Ana adquiera esta conducta maladaptativa?

6. Biológica: Enfocada en la base fisiológica o biológica de nuestra conducta. Da importancia a como la genética, cerebro, sistema inmunológico, etc., afectan nuestra forma de ser y actuar.

El terapeuta exploraría por procesos fisiológicos que conducen a los ataques de pánico. El tratamiento estaría centrado en cambios de dieta, medicamento u otros que ayuden al cuerpo a volver a la homeostasis.

¿Con cuál se identifican? ¿Creen que una sola perspectiva puede explicar toda la complejidad del ser humano?